En el año 1860 nacía en Casas de Lázaro, José Antonio Rosa, en el seno de una familia de artesanos de telar. Su madre era conocida en todo el entorno provincial por ser una de las mejores elaboradoras de telares de todas las índoles.  El secreto de la fabricación casera de telares fue pasando de boca en boca, y de manos a manos, de padres a hijos, en la familia Rosa. 

 

Casi dos siglos después, los bisnietos de José Antonio Rosa pasan horas y horas sentados frente a los telares de su fábrica de Casas de Lázaro confeccionando, sobre todo, los refajos que las manchegas albaceteñas lucen en la feria de Albacete.

 

    Una tradición que se remonta al siglo XIV, dado que en el escudo oficial de Casas de Lázaro, que data de ese período, ya aparece una lanzadera, uno de los utensilios que se utilizan en el telar.

 

 Después de más de siglo y medio trabajando en la artesanía popular y tradicional de Casas de Lázaro, la familia de Eustaquio Rosa se ha convertido en la única productora de telares de Castilla la Mancha.

 

    Desde su taller de este pequeño pueblo de la provincia de Albacete, el hijo de Eustaquio Rosa, llamado como el padre, dirige la producción anual de telares, que se concentra principalmente en los trajes regionales de todos los puntos de la Comunidad Autónoma. Además, pero mediante encargo, elaboran alfombras, colchas, cortinas, telares para tarimones...

 

 

La garantía y confianza que la familia Rosa ofrece hace que cerca del 80% de las albaceteñas que deciden vestir el traje tradicional opten por el artesanal